Nos queda mucho por
aprender aún de cómo salimos de una crisis, y con mayor dificultad, de la que
estamos viviendo en los últimos años.
Todo son malas noticias,
miremos lo que miremos, leamos lo que leamos. Falta de liquidez, la banca no
está tan bien, las microempresas cierran, las pymes están ahogadas, las
multinacionales reducen gastos, elevadísima tasa de desempleo … en definitiva, el apocalipsis.
Todos nos dejamos llevar,
y hablo en primera persona, por el pesimismo existente en “el ambiente”, que no es otro que el transmitido a través de todos
los medios de comunicación ya sea con
noticias, con artículos de opinión o con debates de grandes gurús. Todos hablan
de lo bien que lo podíamos haber hecho si …, o, si en vez de esto, hubiese sido
lo otro …
Nos miramos el ombligo y
creemos todo lo que nos cuentan, somos fáciles de convencer. ¿Por qué?. Porque
no creemos en nosotros mismos, no creemos en que somos lo suficientemente
capaces de solucionar los problemas, preferimos que nos lo den todo hecho. Esto
es lo que llamamos falta de confianza,
que genera a su vez desconfianza hacia los demás.
Esa desconfianza
recíproca, es la que alimenta aún más la gravosa situación en la que nos
encontramos, y de la que también esperamos que nos la solucionen, pero esta vez
no nos la van a solucionar, porque somos nosotros mismos quienes tenemos que
hacerlo.
A modo de ejemplo, ¿cómo
es posible que una marca como España esté pasando por el momento actual?.
Sencillo de explicar, costoso de solucionar. Cuando ganamos el Mundial de
Fútbol, todos nos sentimos pertenecer a una potencia mundial. Viendo a nuestros
deportistas, Nadal, Alonso, Gasol … nos vimos reflejados, nos motivaron y nos
siguen motivando. Vemos a empresas como Inditex (Zara), Leche Pascual,
Santander, … , que están en todo el mundo y son seriamente respetadas. Si esto
es así, y lo es, ¿por qué no somos capaces de hacerlo nosotros mismos?.
Todos llevamos dentro un experto en marketing que conoce nuestra propia marca, Ana, Juan,
Maria, Paco, …. Es ese “experto en marketing” el que ha de generar el primer
escalón al ascenso, la autoconfianza.
Y es a partir de ese momento cuando poco a poco iremos aprendiendo el cómo
salir de la crisis de confianza.
Autoconfianza que no solo
es individual, es también grupal, como ocurre en el caso de las empresas. Si
quieres exportar, hazlo, pero cree en la marca, en la empresa, en tu equipo. Si
vas a lanzar un producto hazlo, creyendo en él. Crea alrededor de la marca un ambiente positivo, participativo,
colaborativo, que genere la confianza suficiente para construir el éxito.
Desde
luego que no será un camino de rosas, pero es uno de los caminos que tenemos.
Catalina Sanz - redactora adarsbm.

.jpg)






